Categorías
Indonesia Viajes

De boda!!! Solo y Kumai

Bueno, dejamos Yogyakarta y nos fuimos para Solo a pasar un día y desde allí coger nuestro avión a Borneo para ver los orangutanes.
De Solo no sabíamos qué esperar, yo era bastante optimista, Yubero, no, jeje. Habíamos leído el mismo párrafo de la Lonely, y yo me había quedado con que la mayoría de la gente era muy amigable y acogedora; Yubero, con que era una cama caliente del radicalismo, jeje.
Al final, la gente era majísima, como en el resto del país, pero la ciudad no parecía tener mucho interés. Fuimos a ver el Kraton, que era como lo más importante, y la verdad es que era muy austero y estaba bastante descuidado, así que nos llevó a pensar que el sultán de Yogyakarta tenía más dinerito, jeje.
Os dejo alguna fotito.

_MG_0678

_MG_0680

_MG_0683

_MG_0684

También estuvimos en un mercado, casi únicamente de comida, aquí los mercadillos son bastante diferentes a los de Tailandia.

_MG_0673

Y luego nos fuimos para el hotel a tomar unas cervezas, llovía un poquito e hicimos tiempo hasta las 7 que creíamos que empezaba el show de las marionetas en un parque cercano. Cogimos un taxi y nos llevó, pero el espectáculo era a las 8, no sabíamos si quedarnos una hora allí esperando bajo la lluvia o irnos a cenar y decidimos lo segundo.

Pero cuando íbamos a cenar a un italiano que habíamos leído en la guía, y que solo por la genialidad del nombre, merecía una visita, «O Solo mío», vimos mucha gente en un hotel al lado. Así que nos asomamos a ver qué pasaba… Resulta que era una boda, una boda de lujo total y nos invitaron, así que entramos dentro a cotillear.

Era la boda de Tiris y Danis, una pareja seguramente con algo de poder, ya que todas las marcas y bancos les habían mandado unos grandes carteles con flores y poliespán felicitándolos. Había a la entrada una gran fila de familiares que daban la mano a todos los que entraban, y un photocall en el que te hacían fotos que te imprimían al momento, a nosotros nos dieron las nuestras (una ilusión…) y dentro un súper cóctel.
Había un montón de mesas diferentes y carritos de comida, cientos de personas con el plato de un lado a otro y una gran fila de gente que esperaba pacientemente por acercarse a felicitar a los novios (nosotros este paso nos lo saltamos, porque ellos no sabían que estábamos allí y podía ser un poco shock). Fuera había también un proyector con la imagen de los novios en tiempo real saludando a todos los invitados.
A mis compañeros de viaje les daba bastante vergüenza probar nada, pero yo no me iba sin al menos probar algo, así que me decidí por un brocheta en la fuente de chocolate y… se había abierto la veda, ya cogí plato y un tastet de diferentes cosas, Yubero se acercó a un carrito a que le sirviesen tempura de verduras y otras cosas… Nos lo pasamos bomba.

IMG-20140208-WA0002

IMG_3298

IMG_3301

IMG_3304

IMG_3309

IMG_3311

IMG_3322

IMG_3327

Y después de la noche tan emocionante, al día siguiente cogimos nuestro avión, para darle más emoción, yo me olvidé el móvil en el hotel y me di cuenta cuando ya estábamos los cuatro en el taxi tras 10-15 minutos de bastante tráfico, y claro está, íbamos un poco apuradillos. Como Alberto tenía que facturar, decidimos dividirnos. María y yo saltamos del taxi y buscamos otro para volver al hotel, mientras los chicos iban para el aeropuerto a hacer el check in. Nada más llegar al hotel, ya me estaban bajando el móvil, porque quien limpiaba se había dado cuenta. Les escribimos a los chicos para que supiesen que ya teníamos el móvil y que nos poníamos en marcha para el aeropuerto y que nos avisasen para calcular cuánto se tardaba, y nervios porque no llegaban nunca, y es que al final llegaron como cinco minutos antes que nosotras, porque nuestro taxi se sabía un recorrido sin atasco, jeje.
Llegamos al aeropuerto de Pangkalan Bun y allí nos estaba esperando Jennie, nuestro guía para ver los orangutanes, ya os contaré más de él en el próximo post. Nos llevó a Kumai, el pueblo donde está el embarcadero y nos dejó en un pequeño hotel, y justo delante había… otra boda.
Así que nos volvimos a asomar para cotillear, esta se veía mucho más pequeña y nos invitaron, ahora ya sentados en la primera mesa, un pequeño buffet y los novios subidos en un escenario por el que iba pasando la gente a saludarlos y hacerse la foto. Así que nosotros hicimos lo propio y a estos les dejamos la espiga, jeje.

La boda duró todo el día, así que por la noche cuando volvíamos al hotel estaban en un escenario que miraba hacia la carretera, la novia y unas cantantes bailando, con los niños y quien quería subir, yo al final me atreví y subí a bailar un poco, con un montón de locales tomando fotos, que vergüenza…

IMG_3339

IMG_3343

IMG_3349

IMG_3365

A las diez de la noche la boda se había terminado y ya podíamos dormir, porque al día siguiente habíamos quedado con Jennie a los 8 para embarcar, qué emoción!!!!

Categorías
Indonesia Viajes

Yogyakarta!!!

Y por fin llegaron María y Yubero. Después de nuestros primeros días en Indonesia estábamos encantados con la gente y con que aunque se suponía que era época de lluvias, nos estaba respetando bastante el tiempo, pero… en nuestro viaje de autobús de Wonosobo a Yogyakarta empezó a llover, cuanto más nos acercábamos más llovía. Donde nos dejó el autobús, cogimos un taxi que estaba parado, pero solo en ese segundo ya íbamos calados, y temiendo que ahora que llegaban María y Yubero, no parase de llover. Que nos llueva a nosotros en un viaje de ocho meses está asumido, pero que cojas tres semanas de vacaciones y no pare de llover…
Llegamos al hotel, que a mí me pareció precioso con la piscina… (aunque en ese momento era todo piscina, la verdad…) y fuimos a recepción a preguntar si creían que pararía de llover, si llovía todos el rato, todos los días… Yo iba preguntando y la chica asentía con la cabeza todo el rato, sí, sí, me quería morir. ¿Llueve todo el día? Sí. ¿Todos los días? Sí. Y ya al final la pobre me dice: “I don’t speak English”, menos mal, no estaba entendiendo nada.
Y entonces llego el chico y le dije que estaba preocupada porque venían nuestros amigos y les iba a llover mucho y me dijo: “no te preocupes, si llueve mucho, el avión aterriza en Solo o da vueltas en el cielo”, aaaaaaaaaaaaaaaaah, y yo estaba solo preocupada por si se mojaban mucho en las vacaciones…
El tema es que parece que por ahora el tiempo se está portando muy bien, y nos ha llovido, pero no nos ha impedido ver y hacer las cosas, así que no nos podemos quejar nada.
El primer día fuimos a ver el Kraton de Yogyakarta por la mañana, se trata del palacio real, una mini guía (porque la señora además de encantadora, era minúscula) nos iba explicando las curiosidades del sultán, del padre del sultán… Y descubrimos cosas como que al padre del sultán (hay una habitación del museo dedicado a él) le gustaba cocinar, era boyscout… Parece ser que cuantas más aficciones tienes, más orgulloso tienes que estar. Y allí en el museo, tenían hasta las espumaderas y cuchillos que usaba, jeje.

_MG_0487

IMG_3130

IMG_3135

IMG_3137

En el Kraton había además institutos visitándolo y los adolescentes nos pedían hacerse fotos con nosotros, super emocionados, yo creo que su favorita era María, porque la ven tan alta y tan blanquita…

_MG_0481

Y al final había un pequeño concierto con sus instrumentos y tal, a Yubero le encantó, jejeje.

_MG_0488
Luego cogimos una bicicleta de esas que el hombre va pedaleando detras para ir al alun alun, la plaza, donde hay dos árboles y si con los ojos tapados desde el principio de la plaza consigues pasar por el medio, se supone que tendrás buena suerte. En el medio eran todo charcos, pero María y yo, muy aventureras, nos tapamos los ojos y pasamos por todo el medio, jejeje, los chicos no quisieron.

IMG_3124

IMG_3127

_MG_0508

IMG_3146

Como el señor que nos llevaba a María y a mí era encantador, le dijimos si nos acompañaba y nos enseñaba más cosas. Nos llevó al castillo de agua, donde el sultán había construído tres piscinas y una torre. Una piscina, era para las bailarinas, porque en los jardines se representaban danzas, otra para sus mujeres y una última al otro lado, para la reina (la primera mujer). Él desde la torre lanzaba una flor a la piscina de las mujeres y ese día “dormía” con la que la conseguía. Era una manera de asegurarse que “dormiría” con una que tuviese muchas ganas de dormir con él, ya que habría luchado por conseguir la flor.

IMG_3168

(Espero haber entendido todo lo que explicaba el hombrecillo y no estar diciendo ningún disparate)

La reina desde la piscina se sentaba en la escalera y el rey desde la torre la miraba.

IMG_3176

IMG_3177

Luego nos llevaron a un sitio a ver el proceso de creación de las marionetas típicas de indonesia, que son marionetas planas de piel de búfalo con mucha filigrana.
Lo primero que hacen es dibujarla y recortarla.

IMG_3147

Luego con un martillo y un punzón van haciendo todos los adornos, pequeños agujeros…

IMG_3151

IMG_3149

Luego la pintan y con una concha alisan bien la superficie, donde luego ponen un barniz.

IMG_3153

IMG_3152

Y luego con cuerno hacen como la pinza en la que se sostendrá la marioneta. Nos explicó que es como desenrollando la fibra del cuerno, muy curioso.

IMG_3155

Y cuando está acabada, la marioneta queda así:

IMG_3162

El hombrecillo además nos llevó de paseo por las calles más chulis, llenas de grafitis, gente pintando batik…

IMG_3187

IMG_3188

Y nos acercó a Malioboro, que es la calle más comercial. En Malioboro fuimos lo primero a la oficina de turismo, la primera que vamos en todo el viaje, nos dieron un mapa y mucha información sobre cómo llegar a los templos de Prambaran y Borobudur, que son patrimonio de la UNESCO y lo más importante de la zona. A Prambaran se iba en autobús precisamente desde la calle Malioboro, así que fuimos a comer algo y aprovechando que no llovía, nos fuimos para allí.
Prambaran nos encantó.

IMG_3200

IMG_3218

También cogimos un guía que hablaba español y empezó super bien, pero luego el pobre no debía saber resumir, y nos daba tanta información… a mí se me olvidó absolutamente todo, pero me quedé con cositas del budismo, decía que las otras religiones venden “la Verdad”, el Dios todopoderoso, mientras que el budismo apuesta por “el Autoconocimiento” y nos decía cosas así espirituales que no recuerdo, con un boli hacía el puente, para un lado y otro, un poco raro, jeje.

IMG_3211

Yo cuando no podíamos más le dije que también queríamos ver el templo Sewu, uno chiquitito que hay al lado, y el hombre dijo muy bien que aquí terminaba la visita. Yo comenté que qué casualidad que me podía haber callado, pero Alberto dijo que no era casualidad, que había pillado muy bien la indirecta, fue taaan discreto el pobre que yo no me enteré.

Al día siguiente fuimos a ver Borobudur, y todavía nos impresionó más. Aquí también cogimos un guía que hablaba español (me parece tan increíble que tan lejos haya gente que aprenda español) y fue extraordinario, este resumía un poco y aunque nos contó mil cosas, se nos hizo más ameno.
El calor era brutal y yo saqué mi paraguas para protegerme del sol, ellos alquilaron un paraguas también, menos mal, porque yo luego igualmente me había quemado. De hecho es que la piedra ardía. Borobudur significa la biblia de Buda, porque en los relieves de la piedras todo alrededor está “escrita” toda la historia de Buda.
Alberto está leyendo un libro sobre el budismo para entender más cosas y dice que en principio no hay dioses, pero como hay mucha mezcla con el hinduísmo, pues en los templos si que hay. Y parecer ser ellos siguen las enseñanzas de Buda. Cada x años viene a la tierra un nuevo Buda, se reencarna y olvidan al anterior. El que hay ahora tiene unos mil años y se llama Gottama. En los relieves nos explicó la historia de un ciervo que estaba con otros animales y apareció un dios disfrazado de mendigo, todos los animales ofrecieron cosas, como frutas el mono, leche el lobo… y el ciervo como no tenía que ofrecerle…

IMG_3227

Prendió unas ascuas para sacrificarle y ofrecerle su carne…

IMG_3228

Así que el ciervo se reencarnó en Gottama, Buda.

IMG_3229

Lo más característico del templo es que tiene cientos de campanas de piedra y dentro de cada campana, hay un buda. Uno está descubierto. El templo ha sufrido varias destrucciones, por el volcán, un atentado terrorista… y para conservarlo, lo que hicieron fue que lo desmontaron y lo volvieron a montar, habiendo marcado todas las piedras una a una. Además también faltan bastantes cabezas de buda, como 100 de los 500 que hay, algunas porque las regaló Indonesia a otros países, y Bélgica las había devuelto ya, pero Holanda, por ejemplo, no.

IMG_3240

IMG_3243

IMG_3248

IMG_3255

IMG_3270

Luego fuimos a ver otro templo más pequeño que está a unos tres kilómetros y al salir se puso a llover otra vez, así que no nos podemos quejar nada, porque nos dejó ver todo perfectamente y ya llovió solo en el viaje y al llegar, que fuimos a comer a un sitio que yo me ofusqué con que tenía mala pinta, pero luego estaba riquísimo unas gambas y un cangrejo…

IMG_3292

_MG_0655

Y luego dimos un mini paseo por Malioboro, poco porque llovía y luego nos fuimos para el hotel, que Alberto tenía clase y así nos bañábamos en la pisci un poco. En Malioboro fuimos a ver un sitio donde nos enseñaron cómo se hace el Batik. Lo que hacen es van del color más claro al más oscuro y van cubriendo con cera lo que no quieren que se manche del nuevo color más oscuro. Con una especie de pipeta que rellenan de cera, hacen los adornos más pequeños y luego con una brocha con cera recubren el fondo y tal. Al final toda la cera la quitan con agua hirviendo.
El Batik se tarda mucho en hacer y es caro, nosotros compramos un pequeño batik bastante bien de precio en un sitio por el casco antiguo, en Malioboro era mucho más caro. Para saber si el batik es hecho a mano o estampado, se tiene que mirar la parte de detrás, ya que si es estampado, no estará manchada igual que la de delante y también que no sea perfecto, porque las cosas hechas a mano tienen imperfecciones. Pero vamos, yo creo que es difícil saberlo o solo hemos visto del hecho a mano por ahora.

_MG_0657

Luego hotel y pisci y a prepararnos para el día siguiente, que nos íbamos a Solo a pasar el día, ya que nuestro vuelo sería un día más tarde desde allí hasta Pangkalan Bun, en Borneo, para ver los orangutanes.

_MG_0665

Hasta pronto!!!

 

Categorías
Indonesia Viajes

Wonosobo, la plantación de té Tambi y el Dieng Plateau!!!

La continuación del viaje por Indonesia ha ido todavía a mejor. Estamos enamorados del país, la gente no puede ser mejor, es increíble, y el paisaje es espectacular, a este paso nos quedamos, jeje.
Tuvimos un pequeño percance con los billetes de tren de Jakarta a Purwokerto , porque cuando nos íbamos a sentar, nuestros asientos estaban ocupados, y descubrimos que teníamos los billetes para dos días después. Al final con un poco de insistencia, diez minutos de retraso, no sé cuántos superiores y mucho buen rollo, nos buscaron otros sitios y nos dejaron coger ese tren. Y encima el pobre chico muy compungido, nos dice “pero el billete no lo podéis volver a usar, lo siento”.
Un viaje en tren bastante bueno, mucho aire acondicionado, que a ellos les encanta y llegamos a Purwokerto 5 horas después, desde allí debíamos coger un autobús a nuestro destino Wonosobo, desde donde subiríamos al Dieng Plateau.
El post de hoy lo voy a hacer con mucha información práctica, porque para esta etapa he mirado muchísimo por internet y las cosas no me quedaban claras, así que espero ayudar a alguien en la misma situación, sobre todo porque queríamos ver una plantación de té, que no me preguntéis dónde descubrí que había cerca de Wonosobo, la plantación de té Tambi, y de eso no hay prácticamente información en internet, así que hoy la subo yo, el teléfono, el cómo llegar… jeje
En Purwokerto cogimos un taxi para cambiar de la estación de tren a la de bus, y nada más llegar nos dijeron “Wonosobo/Dieng” y casi nos cogieron al vuelo y nos subieron en un bus, dijeron “se va en 5 minutos”, y antes de acabar la frase ya había arrancado, jeje.
Era un bus pequeño con unos 10-15 asientos, dos hombres (cada uno en una puerta, siempre abiertas) que se encargaban de, silbando o dando golpecitos con una moneda en el cristal, indicarle al conductor que parase porque subía o bajaba alguien. La gente se subía y bajaba, pero el autobús no se paraba, yo solo pensaba en si cuando nos tocase bajar a nosotros, pararía…
La cosa es que habíamos leído que tardaba tres horas (son unos 140 km), pero iba a toda pastilla, así que en una hora habíamos hecho más de la mitad, y eso que no paraba de subir y bajar gente, pero tan rápido y discreto que casi ni te enterabas (yo iba atentísima, porque era un espectáculo total, jeje). Pero a mitad de camino bajó mucho la velocidad y una calma…. incluso paramos a que le arreglasen un asiento, jeje, así que tardamos tres horas, nos costó 25.000 rupias (1,5 €).
Cuando llegamos a Wonosobo, nos pusimos a buscar alojamiento, porque como necesitábamos que tuviese wifi por las clases de Alberto y en internet no nos quedaba muy claro… la cosa es que preguntamos en 4 hoteles y solo uno tenía wifi, pero en la recepción, no en las habitaciones y era muy caro, así que nos quedamos en uno que vimos barato y bien (sencillo), el Hotel Parama, austero, bien situado y majos, nos costó 100.000 rupias la habitación por noche (6 €). Y seguimos pensando cómo iríamos al día siguiente a la plantación de té Tambi, porque no encontrábamos mucha información, ni el teléfono (en el hotel tampoco lo sabían), así que no sabíamos si la encontraríamos cerrada, nos arriesgamos.
Yo había hecho mucha búsqueda antes de venir (mientras Alberto tiene clases y tal) y descubrí que lo más típico para comer es el Mio Ongklok, que son como unos noodles con una salsa espesa (gravy) y el beef satay (pinchitos de carne). Así que nos fuimos a uno de los puestecillos de nuestra calle, que nos recomendó la chica de la tienda de móviles más majos del mundo, ya que nos ayudaron a todo, nos configuraron todo…

IMG_2922

IMG_2921

Yo encontré por internet que el autobús de Wonoboso al Dieng, pasa por Tambi, y desde allí se puede ir caminando a la plantación, así que decidimos hacer eso y luego volver a coger el autobús (ya en un arcén seguramente como ellos) para seguir al Dieng.
Por la mañana cogimos el autobús frente al hospital, debe pasar cada 5 minutos, nosotros no esperamos ni dos ninguna de las tres veces que lo cogimos. Nos pararon en Tambi y allí había un puestecillo con moto-taxis que nos llevaron a la plantación (aunque había un cartel que ponía 800 metros) por 5.000 rupias (30 céntimos) nos acercaron, y un acierto total, porque hay bastante cuesta, la vuelta la hicimos bajando por la carretera muy agradable, pero la subida con la humedad… hubiéramos llegado hecho un cristo, jeje, sudaditos sudaditos.
Llegamos a la Tambi y estaba abierto, genial, una mujer nos enseña su folleto con los precios y nos dice que es para grupos de mínimo 10 personas, y son 25.000 rupias (1,5 euros por persona), pero claro, no puedes esperar a ver si llega más gente, porque está muy fuera del circuito, y lo que van son tours de holandeses y tal, así que nos decía que pagásemos lo de las 10 personas, se nos hacía muy caro, luego hizo una llamada y apareció un hombrecillo, nos enseñó todo (la plantación, la fábrica y luego tomamos té, por 100.000 rupias (6 euros entre los dos).
La visita fue encantadora, el sitio es genial y es súper interesante porque te lo explican todo, empezamos por la plantación, descubrimos (es lo que tiene la incultura, que luego se aprende un montón) que el té es un arbusto total, y que solo se recogen las tres hojitas de arriba, siempre tres, que se recogen cada poco tiempo y las plantas no se cambian, solo se podan cada 4 años.
En la plantación de té Tambi todo el té es orgánico y recogen manualmente las plantas, hay 800 señoras con una especie de cajoncito-tijera recogiendo hojas, exactamente 100 kilos al día. Van con unas mochilonas-cesta y ahí van echando las hojas, hasta que recogen 7 kilos y luego hacen packs de 30.
El sitio es precioso, no os podéis imaginar la maravilla de camino, desde el autobús, yo creo que es el sitio más bonito del mundo, pero no he sido capaz de tomar una buena foto, no le haría justicia, son montañas verdes cultivadas, precioso. Y en la Tambi unas laderas verdes de té, también muy muy bonito.

IMG_2929

IMG_2930

IMG_2923

IMG_2924

IMG_2925

Nos enseñó también el fruto del árbusto del té y su semilla.

IMG_2926

IMG_2927

Esta es la imagen del campo cuando ha crecido y está preparado para ser recogido (solo las tres hojitas de arriba, claro, jeje), parece que ser que se puede recoger cada pocas semanas 2 o 3.

IMG_2936

Luego vimos a las señoras en acción y el guía, que era muy gracioso me dijo que me hiciese la foto recogiendo como ellas, las otras se morían de la risa, porque estaban en la pausa desayunando, qué pena no hablar indonesio, joooo.

IMG_2943

Luego nos llevó a ver la fábrica, en la Tambi hacen el proceso completo, recogen las hojas, las airean, las trituran, las fermentan, las secan y hasta las empaquetan para mandar a los distribuidores con los que trabajan, por ejemplo Lipton. Es una pena que solo el 10-20% es para consumo de los indonesios, y generalmente dejan para nacional el té de peor calidad, que proviene de los tallos, y exportan el mejor, que es el de las hojas.
En la foto el de arriba es el de peor calidad y el de abajo el bueno, y no os podéis imaginar qué diferencia, porque luego hicimos una pequeña cata, de 4 calidades (hay hasta 17 en la plantación Tambi).
Os dejo con un intento de foto del paisaje y la tambi.

IMG_2990

IMG_2969

IMG_2975

Al final nos sirvieron un té buenísimo en su terracita con unas vistas encantadoras y además nos pusieron unos bollitos (lo que parecen croquetas eran como minibollicaos y lo otro era de carne).

IMG_2978

IMG_2980

Luego volvimos andando a donde nos había parado el autobús y en dos minutos cogimos el siguiente, para en media hora llegar al Dieng.
Después de la plantación, que era de lo que más me había costado conseguir algo de información clara, la otra cosa que nos había dado dolor de cabeza era cómo visitar el Dieng, sabíamos que podíamos llegar hasta allí con el autobús, pero luego allí se podría hacer andando? Porque teníamos claro lo que había que ver, pero no sabíamos si la gente subía en coche o en tours. Preguntamos para coger un taxi para todo el día, 8 horas y nos pidieron 400.000 rupias (24€), pero al final decidimos subir y ya mirar allí.
Al llegar, una mujer muy maja que hablaba inglés nos ayudó a alquilar unas motos, el autobús te deja en Dieng pueblo justo donde están las motos exactamente, y por 150.000 (9 euros) cogimos dos motos, para que nos hiciesen el recorrido, esperándonos, en total habremos tardado un par de horas, con la calma. Se puede hacer con una moto, pero nosotros ocupamos mucho y a mí me da mucho miedo, jeje.
Yo había leído que había que pagar dos entradas, 9.000 rupias por el lago Telaga Warna, que ha subido y son 15.000 ahora, y 20.000 por los templos, que no pagamos porque no había nadie a quien pagarle, así que no sabemos el precio actual.
Empezamos por el lago, que es muy especial por el color, es muy clarito, como un turquesa claro, huele mucho a azufre.

IMG_3028

IMG_3017

IMG_3026

Luego fuimos al cráter Sidikang, impresionante, no es lo más bonito, pero es tan tan curioso. Ahí el olor a azufre se hace más fuerte, pero soportable. Las aguas de dentro, completamente grises están como si estuviesen hirviendo, da un poco de miedito, jeje.

IMG_3036

IMG_3061

IMG_3058

IMG_3055

Después fuimos a ver el complejo de los templos Arjuna, primero el que está más al sur Candi Gatutkaca que está un poco más separado y luego el resto. Imaginad la cara que se nos quedó cuando nos encontramos a los Teletubbies, jajaja.

IMG_3073

Nos hicimos unas fotos por los templos…

IMG_3069

IMG_3075

IMG_3087

y con los teletubbies, por supuesto, jejeje.

IMG_3079

IMG_3081

Y al acabar de visitar los templos nos volvieron a llevar donde los habíamos cogido y al minuto pasó el autobús que bajaba.
Cuando llegamos a Wonosobo, decidimos ir a comer algo y paramos en un sitio súper bonito todo de bambú muy nuevo donde habíamos parado ayer a preguntar por el puesto que nos había recomendado la chica de la tienda de informática. En la misma calle de nuestro hotel el Jl. Al Yani.
Era un sitio especializado en café, el café de Java es muy famoso y ahora entendemos porqué, ya sabéis que yo soy del té a tope, y que no me bebo ni un café al año (aunque me gusta, pero el té me gusta más y no me pone nerviosa, jeje), pero aquí tenía que probarlo. El dueño un chico joven muy simpático me recomendó que probase uno con clavo, gengibre y citronella, estaba buenísimo, era muy especial. Comimos también y el chico se sentó con nosotros a hablar. Eran todos majísimos, hablamos de mil cosas, porque él hablaba muy bien inglés, nos enseñaron mil cosas, y lo vimos tan simpático que nos atrevimos a pedirle si podía llamar por nosotros al número de atención al cliente de la compañía aérea para cancelar los billetes que compramos equivocados. Llamó, se lo explicó, luego se puso alguien que hablaba inglés, nos lo pasó y todo solucionado (suena fácil, pero no os lo creáis, los número de atención al cliente son como en España, un montón de tiempo esperando, se corta la llamada…), y el chico una paciencia… Entre todas las cosas que nos contaron y enseñaron, nos preguntaron si habíamos visto a los Teletubbies en los templos, jajajaja, parece ser que están siempre allí y es porque creen que el lugar es igual que en el que se graba, por lo verde.
Como estuvimos tanto rato con ellos, bebimos también un zumo y un té, si miráis la foto ya os podéis imaginar cuánto me gustó la taza, así que le pregunté dónde la había comprado, nos dijo que la podríamos encontrar a lo mejor en una tienda de Yogyakarta que nos escribió y seguimos hablando de mil cosas, de Indonesia, de España… Nos hicimos fotos con todos, encantadores y al final, cuando nos íbamos, me da una bolsita y me dice “these is a souvenir from me”, yo no sabía que era, y al salir abrí la bolsa y nos había regalado dos tazas-tarro de las que me habían gustado. Casi lloro de la emoción, todo el día había sido taaaan espectacular, y la gente tan increíble… Si alguna vez vais a Wonosobo, pasad por Kanjeng Mami, que es precioso y os tratarán genial, y darles recuerdos de Alberto y Ana.

IMG_3102

IMG_3101

IMG_3094

IMG_3110

En fin, llevamos cuatro días y todavía no hemos visto otro guiri, será porque es la temporada mala de lluvias, no.
Mañana vienen María y Yubero y nos encontramos en Yogyakarta, esperamos que el viaje siga igual de bien y que la gente de los otros sitios aunque sean más turísticos, sean igual de encantadores.
En fin, que me voy a hacer embajadora de Indonesia, porque es el mejor país del mundo.

Qué post tan largo, perdón.

AAAAy, que me iba sin dejar el teléfono y la web de la Tambi, con lo que me costó a mí y no lo encontré, jeje.
Wisata Agro Tambi: (0286) 312203
www.tambi.co.id
wisataagrotamb@tambi.co.id

Categorías
Indonesia Viajes

Llegada a Indonesia. Jakarta

Bueno, los preparativos del viaje a Indonesia habían sido agotadores, habíamos mirado bien como distribuir las tres semanas que vamos a pasar aquí porque el país es inmenso y encima formado por mil islas, así que era importante preparar el planning.

Volábamos a Jakarta, porque habíamos encontrado un vuelo desde Bangkok súper barato, pero Alberto quería evitar a toda costa Jakarta porque tiene bastante mala fama (hoy se la vamos a quitar, jeje). Nosotros llegábamos a Jakarta el día 1 y quedamos con María y Yubero en Yogyakarta el día 5, así que había que decidir qué hacíamos los días hasta que llegasen ellos y qué ruta continuábamos con ellos.

Primero pensamos la ruta de los cuatro, veremos Yogyakarta y desde aquí Prambaran y Borobudur, luego volaremos a Borneo a ver a los orangutanes (solo en Indonesia viven en libertad en el sur de la isla de Borneo y en Sumatra, desde Borneo vuelo a Bali y desde Bali iremos a ver también la isla de Komodo y sus famosos dragones. ¿A qué suena bien?

La locura empezó para comprar estos billetes de avión, primero encontrar de las mil compañías cuáles hacen estos recorridos (gracias a la ayuda inestimable de wikipedia) y luego comprarlos, que puede parecer fácil, pero no lo es, porque nuestra querida compañía Lionair no acepta nuestras tarjetas de crédito (al menos no las europeas) así que intentamos comprarlos mil veces, pensábamos que eran nuestras tarjetas o que detectaba que no estábamos en España, probaron también María y Yubero desde allí, pero nada. Al final buscando intermediarios de internet compramos el vuelo de ida con tiket.com, pero el de vuelta tampoco nos dejaba, y lo compramos mediante una agencia ticketindonesia.com. Ya teníamos los vuelos!!!! Lo más importante y difícil, ahora era mirar alojamientos que estén bien (y en ello estamos todavía, vamos muy al día, jeje).

El problema es que cuando entramos al avión, yo volví a coger la guía de Indonesia que he mirado de arriba a abajo mil veces para decidir rutas e historias, y al mirar lo de los orangutanes (para ver que ponían sobre si reservar tour antes o no y tal) me di cuenta de que había un aeropuerto más cerca que el que habíamos comprado.

Horror, los billetes que más nos costó comprar, que más dolor de cabeza nos dieron… y estaban mal. Pánico total, pero pensé, estamos en la isla, lo hacemos por tierra y punto, pero claro es Borneo, lo más salvaje del mundo, es jungla total y estábamos como a mil kilómetros, íbamos a tardar la vida, en los 3 o 4 días que tenemos no íbamos a conseguir ni ir y volver, así que había que hacer algo. Y en el avión sin internet, 3 horas dándole vueltas y lo único que sabíamos es que tigerair (en la compañía que volábamos no hacía el trayecto desde Balikpapan (el aeropuerto erróneo) a Pangkalan Bun (el aeropuerto al que teníamos que ir). Pensaréis que los nombres no se parecen nada, pero eran tantos nombres nuevos, tan raros todos y el de Balikpapan es el aeropuerto grande, en el único que dan visas… me lie.

Decidimos que cuando llegásemos al aeropuerto iríamos al mostrador de Lionair a ver si podíamos cambiar los billetes o cancelarlos. Así que llegamos, cambiamos de terminal, buscamos el mostrador y… como los habíamos comprado con intermediarios, pues tendríamos que solucionarlo con ellos, jooooo.

Todavía fuimos a los mostradores de las compañías pequeñas para ver si alguna hacía el trayecto Balikpapan-Pangkalan Bun, pero nada. Así que nos fuimos para ciudad.

Cogimos el autobús para el centro, para la estación de tren Gambir y desde allí iríamos a la calle Jaksa que es donde aparentemente se quedan los guiris (creíamos que sería el Kaosan Road de Jakarta, pero nada que ver, jeje). En la estación aprovechamos para comprar los billetes de tren en dos días a Purwokerto, porque decidimos que nuestros días antes de que llegasen ellos, con el tema de las clases de Alberto y tal, nos quedaríamos a ver Jakarta y luego iríamos a Wonosobo (para ver el Dieng Plateau y tal), y desde allí a Yogyakarta a reunirnos con ellos. El tema de la compra de los billetes fue un poco surrealista, en fin, una cola… un sistema…

No teníamos hotel, así que cuando el taxi nos dejó en la calle Jaksa, íbamos entrando preguntando, hasta que unos nos dijeron que el suyo tenía wifi y genial, un hotelito nuevo, sencillo, limpito… El chico me llevó en moto a lavar ropa (que nos quedaba poca), super majo, todo el mundo le iba diciendo cosas, él se meaba de la risa… ¿Qué le dirían? Por ahora todo el mundo era muy majo y colaborador, en el aeropuerto, en el hotel…

Y luego en el hotel nos pusimos a buscar los nuevos vuelos, los encontramos, 3 compañías diferentes (porque a la vuelta hay que hacer escala) y solo se podía pagar en el cajero, así que apuntamos los códigos y salimos en busca del cajero, pero no nos dejaba más que sacar dinero. Horror otra vez, pero bueno, volvimos a casa y descubrimos otra página de intermediarios rollo el atrápalo de aquí, menos mal. Y escribimos a los otros para cancelar (uno ya está cancelado y nos han cobrado el 50%, el otro estamos esperando, en fin, me imagino que lo mismo, al final la broma serán unos 60 euros por persona, podría haber sido mucho peor, que no nos hubiésemos dado cuenta y hubiésemos acabado en un aeropuerto perdido… no quiero ni pensarlo).

Por la noche en el hotel, un fiestón en algún lugar cercano, la música a tope, y de golpe escuchamos un ruido, como una bomba y todo el mundo se cayó, miramos por la ventana y había sido un trueno, pero brutal, estaba lloviendo como si no hubiera un mañana. Esperemos que no nos mojemos mucho, porque estamos en plena época de lluvias, ay madre.

Por la mañana madrugamos y nos fuimos para Kota, el casco histórico de Jakarta, en un medio de transporte nuevo, una especie de tuctuc pero con puertecillas y una lona como de descapotable como techo.

IMG_2857

En Kota lo más importante es la plaza Taman Fatahillah, como la plaza mayor, con edificios coloniales… Pero al llegar vimos cientos de policías colocados en escuadrones y como unas urnas, creímos que serían las elecciones, pero un poco de miedito por tanta poli, luego nos dimos cuenta que era algo de celebración, no sé, «el día de la policía»?

IMG_2860
IMG_2862

Y luego entramos al museo Wayang, que es el museo de las marionetas, nos costó la entrada 30 céntimos!!! Muchas marionetas diferentes con mucho curro, algunas planas, que son aquí las más tradicionales y encima nos dicen que a las 10 (15 minutos después había un espectáculo).

IMG_2863

IMG_2866

El espectáculo un poco raro, en el escenario unos músicos abajo tocando instrumentos sobre todo de percusión, dos cantantes sentadas abajo en un lado del espectáculo y un tío en el centro de espaldas que era el que movía las marionetas (poco las movía, la verdad) mientras también tocaba como una especie de pandereta con el pie. No entendíamos nada, suponemos que las cantantes iban explicando la historia.
Luego un hombre muy majo, hijo del mejor fabricante de marionetas de piel (las planas) que había estado en Barcelona con un espectáculo, nos explicó que era una historia típica de aquí como Romeo y Julieta, pero que en este caso con final feliz.

IMG_2868

Luego seguimos de paseíto hacia la zona del puerto y el mercado de pescado, la zona de Sunda Kelapa. Pasamos por el Chicken Market bridge, el único puente colonial holandés que les queda.

IMG_2872

Y seguimos para el mercado y el puerto. El mercado era más local imposible, ni siquiera nos miraban, porque no vendían nada que pudiese interesar a un guiri, claro, no te vas a llevar un pescado o una sartén, jeje.
No sé muy bien como acabamos en un sitio chabolista total, ellos alucinados que hasta se hacían fotos con nosotros… y por fin encontramos el agua y los barquitos.

IMG_2878

Luego nos fuimos para el National monument, donde la estación de tren, un parque en un solar inmenso, tenemos que mirar si más grande que Central Park, una pasada. Y un monumento enorme, no muy especial, pero bueno.

IMG_2881

IMG_2888

Volvimos para el hotel y fuimos al restaurante medio indonesio- medio malayo (como el hotel) y de postre:

IMG_2890

Estábamos llenos, pero lo estaban comiendo en todas las mesas y nos dijo que era una especialidad malaya que aquí no lo íbamos a encontrar y entonces lo pedimos. Una especie de cono de masa brick con azúcar por dentro pegado y luego queso rallado y una leche condensada o algo así. Suena fatal, pero estaba buenísimo.

Mañana vamos para Wonosobo, por ahora solo tenemos el tren hasta la mitad de camino, luego un autobús y sin hotel, en fin, he mirado mil cosas por internet, pero no me queda muy claro nada, solo que es bonito, que hay que ver unos templos, un lago, un cráter… y he encontrado una plantación de té muy bonita a unos 15 km, espero que esté abierta y poder verla, porque en dos horas no he sido capaz de encontrar el teléfono, ya creo que no tienen.

A ver, a ver

Categorías
Tailandia Viajes

Khao Yai y adiós Tailandia!!!

Bueno, después de Chiang Mai y Chiang Rai volvimos a Bangkok solo para dirigirnos al parque natural de Khao Yai, a dos horas y poco (según la guía, a 4 en el autobús que se iba parando para recoger gente y acercarla a por el pan).

El parque es patrimonio de humanidad, y en él viven muchos animales, como monos grises, de los chiquititos (lo más fácil de ver porque están a ver si pillan algo de comida de los visitantes), monos gibones (que solo están en las copas de los árboles y cuesta más encontrarlos, por lo tanto más preciados), pájaros búcero, ciervos y elefantes, todos ellos en libertad.

Después del autobús que se nos hizo eterno, parando cada 10 metros a ver si pillaba a alguien más, aunque fuese a 100 metros… Llegamos a Pak Chong, que es la base desde donde todo el mundo va a visitar el parque. Los de la guesthouse donde nos quedábamos, Green Leaf, nos dijeron que cuando llegásemos les llamásemos y nos venían a buscar. Yo no entendía porque si le decíamos que cogíamos el autobús de las 11.30, no venían directamente a las 2 a por nosotros, jejeje, luego lo entendí, porque con ese bus nunca sabes cuánto vas a tardar en llegar, nosotros llegamos a las 4.

Cuando llamamos para que nos viniesen a buscar, descubrimos que había muchas estaciones en Pak Chong y no sabíamos cómo explicarles en cuál estábamos, así que dijimos, la del Seven Eleven (si había varias estaciones, Seven Elevens habrá millones, porque hay uno cada 200 metros en Tailandia) y la chica muy discreta nos dijo que le pasásemos el teléfono a alguien por la calle para que le explicasen exactamente en cual, y así lo hicimos.

Nos vino a buscar un señor con la pick up y Alberto y yo nos iluminamos, porque queríamos montar atrás, es de los pocos medios de transporte de Tailandia que todavía no habíamos cogido, jejejeje.

IMG_2723

IMG_2724

Esa tarde como tardamos más tiempo del que creíamos, ya no pudimos hacer nada, así que hicimos mucho ordenador, cenita y a dormir pronto para coger fuerzas para el trekking del día siguiente, que no sabíamos si sería tan duro como el que habíamos hecho en Chiang Mai, yo estaba asustadita. Además, te prestan unos calcetines antisanguijuelas y yo pensaba:  «ay madre, ¿dónde nos hemos metido?». Los calcetines resultaron ser un saco de tela normal, nosotros esperábamos algo super técnico, pero bueno.

Al día siguiente nos fuimos para el parque, en el «coche-furgoneto» solo íbamos nosotros dos y una pareja jovencísima de Finlandia, que la chica estaba estudiando en Bangkok y habían venido a ver el parque también.

Nos llevaron como al centro de visitantes del parque, donde había un «museo» por llamarlo de alguna manera.

IMG_2760

IMG_2761

Y en el mismo centro ya vimos ciervos y monos, pensábamos que iba a ser fácil, jeje.

IMG_2756

IMG_2736

En el centro este tienen un termómetro fuera que marca la temperatura, y la gente se hace fotos con él porque se supone que son las temperaturas más bajas de Tailandia, vamos como si nosotros nos hiciésemos una foto con un termómetro a menos 10 grados, pero con la diferencia de que ellos se hacen la foto y pone 15, jeje. Debajo siempre dice la temperatura más baja del día, que es en algún momento de la noche, ese día marcaba que había llegado a bajar hasta a 5 grados.

IMG_2754

Luego nos llevaron como a un mirador y allí que había muchas furgonetas paradas, había muchos monos esperando un despiste para pillar algo de comida, vimos como uno robaba unos noodles de esos como precocinados, que están envasados al vacío como en un vasito, entonces se subió al árbol y los abrió, por el abrefácil, jejeje, no era la primera vez que se comía unos de esos.

IMG_2730

IMG_2748

(mirad el mono ladrón)

IMG_2740

En el camino en furgoneta íbamos viendo señales curiosas, como la nuestra de cuidado con los ciervos, pero en este caso era cuidado con las cobras, con los elefantes…

IMG_2767

Íbamos atentos y el guía que tenían un ojo que no veas, buscando movimiento para que viésemos animales, todo desde la furgoneta, pero entonces parábamos y prismáticos en mano… solo vimos unos gibones, uno blanco y uno negro, el zoo de mi cámara no da para captarlos, ya que están arriba de esos árboles altísimos, así que he cogido una foto prestada para que veáis a que me refiero, este es un gibbon blanco.

White Gibbon - Melbourne Zoo

Luego paramos en un sitio y empezó el trekking, Alberto de la jungla cogido de las lianas, jeje. Vimos árboles con colmenas y las abejas alrededor… marcaban con rojo los que tenían miel, y tenían también las marcas de las zarpas de los osos que van a los árboles a por la miel.

IMG_2771

IMG_2773

Había paisajes muy diferentes, desde la jungla total, a paisajes europeos muy familiares, o incluso paisajes de la meseta amarillos, muy familiares sobre todo para Alberto, jeje.

IMG_2777

IMG_2784

IMG_2780

IMG_2792

Luego fuimos a ver una cascada (sin más la verdad), y en el río vimos serpientes, el guía súper busca animales con sus prismáticos profesionales por fin ve una, coloca los prismáticos y nos dice que miremos, y luego el gracioso nos dice que teníamos una justo encima de la cabeza…

IMG_2799

IMG_2800

Lo mejor fue que como dijo lo de la cascada y había lavabos, fuimos a ponernos en bañador, yo muy discreta me lo puse y me volví a vestir, pero Alberto ya salió del lavabo a lo hawaiano, y el guía le dijo: «No swimming», jajajaja. Ridículo total.

IMG_2802

IMG_2805

IMG_2810

IMG_2821

IMG_2831

Y entre las rocas de arriba de la cascada vimos un lagarto… del tamaño de un cocodrilo, en la foto no se aprecia, pero yo estoy nadando y me encuentro eso y me come, madre mía.

IMG_2832

Después de la cascada empezó la búsqueda de los elefantes, estuvimos como 3 horas en la furgoneta detrás dando vueltas, pero no hubo suerte, snif snif.

Así que nos fuimos a Khao Yai para hacer un trekking por el parque y ver si veíamos muchos bichos. La verdad que no tuvimos mucha suerte, solo vimos monos y ciervos. El trekking en sí esta vez fue súper light, solo caminamos poco más de una hora y relativamente plano, al menos… jejeje

Y vuelta a Bangkok, al hotel que reservó Alberto para la primera noche, hotelito mono cerca de la estación de autobús, Alberto con sus clases, yo descansando en la pisci… Tailandia empezó y acabó un mes y pico después en el mismo sitio, qué penita, pero ya con ganas de más cositas.

IMG_2835

Y al día siguiente para Indonesia, qué emoción!!!
Además en cuatro días vienen María y Yubero de Cuenca, no vemos el momento de verlos y compartir con ellos las aventuras indonesias.

Mañana os cuento nuestra llegaba a Indonesia, con aventura incluída, jeje.

 

Categorías
Tailandia Viajes

Chiang Rai

Después de unos días en Chiang Mai con el cursito de plata, con un cursito de masajes que hicimos y disfrutando la ciudad, nos dimos cuenta de que en Chiang Mai hay un consulado de China y que debíamos aprovechar para ir a pedir la visa, ya que vamos a ir a China a ver al hermano de Alberto y además, van a venir sus padres, así que pasaremos la semana santa en familia.

Fuimos al consulado de China sin nada, tan contentos, cuando vimos que teníamos que rellenar las fechas exactas y los alojamientos, allí en la mesa Alberto y yo empezamos a inventarnos un itinerario de 40 días y buscamos los nombres de algunos albergues y tal.

Cuando llegamos con nuestro formulario la chica nos dice que con el visado de turista eran máximo 30 días, y nosotros: «aaah, pues 30» y con un boli lo cambiamos. La chica un poco alucinada nos dice: «necesitamos vuestras reservas y vuestro billete de avión de entrada y de salida», así que Alberto y yo nos miramos y dijimos, pues vamos a comprar billetes y reservar y volvemos.

Al salir del consulado, vimos una imprenta, y como ponía fuera que imprimían, pues entramos y les preguntamos, nos dicen que qué queríamos imprimir y les decimos que necesitamos un ordenador, el tema es que al final sin ni mirarlos estuvimos más de una hora en el ordenador buscando vuelos y reservando hoteles (que se pudiesen cancelar sin problemas) y ya por fin imprimimos 4 cosas, qué vergüenza, en fin.

Volvimos al consulado y la misma chica que se acordaba de nosotros porque nos recordó que pusiéramos que queríamos doble entrada porque queríamos visitar Hong Kong, se hizo la loca y nos cogió las cosas. Así que el lunes solo tuvimos que ir a recoger nuestro visado!!!!!

(A Vietnam vamos antes y tenemos que hacerlo, pero Alberto dice que será más fácil, a ver…)

La cosas es que mientras esperábamos nuestras visas y con las clases de Alberto y tal podíamos ir el fin de semana a pasarlo a Chiang Rai, en realidad íbamos el sábado y volvíamos el domingo, por tema clases.

En la ciudad habíamos visto un montón de anuncios de minifurgonetas de 12-15 personas que te llevaban a Chiang Rai por 300 Bath, y aunque sabíamos que el oficial era más barato (creíamos que unos 200 y pico) como la estación de autobuses está super lejos del centro y los otros te vienen a buscar, decidimos coger una de las furgonetas, esperando que no parase a hacernos perder mucho tiempo (preguntamos y nos dijo que no paraba) y sabiendo que los transportes locales también son bastante lentos.

Nos subimos en la furgo y después de un par de horas paró a comer, a ver, sorpresa porque nos habían dicho que no, pero el sitio era mono, bien de precio… no pasaba nada. Entonces al cabo de otra hora volvió a parar y cuando íbamos a gruñir, nos dice «White temple» y miramos para atrás y ahí estaba… El templo blanco, para nosotros lo más famoso de Chiang Rai, que resulta que no está en el centro, así que pensamos que nos hacían un favor, como debía pillar de camino, nos paran media hora y luego en un rato nos dejan en la estación y ya paseamos nosotros por el centro de la ciudad y tal, perfecto.

El templo es espectacular, no sé si por lo blanco, por lo raro, por lo surrealista, por lo bonito, pero te deja sin palabras, es como si fuese de hielo, y en realidad es un juego de estucado normal blanco con mosaico de espejitos.

El diseñador (si queréis más info wikipedia, jeje) debe de ser un friki total, porque aunque es un templo religioso budista-hinduísta serio, la sensación es que no podría existir una iglesia así, porque mucha gente se lo tomaría como una falta de respeto por la falta de «seriedad», así que no sabes si estás en un sitio de guiris y ya o un sitio que es usado como templo de verdad, y son las dos cosas.

Cuando íbamos a subir las escaleras una mujer se estaba haciendo una foto con una estatua tocándola y un hombre con un megáfono (pero en ese lugar surrealista parece una voz celestial) decía «DON’T TOUCH, DON’T TOUCH» y como la mujer no se entera, el tai de golpe dice «NO TOCAR», qué risas, y luego nos llamaron la atención a nosotros, que paramos a hacer la foto y se amontonaron 4 o 5 personas a esperar y el del megáfono: «KEEP WALKING, KEEP WALKING», jajaja.

Lo surrealista del sitio es que está lleno de cosas extrañas, como cabezas colgadas de un árbol, manos que salen del suelo, enanos burlones… es como un templo dedicado al mal y ya cuando entramos dentro y vimos como estaba decorado alucinamos, como con cómics y dibujos animados, desde un angry bird, a superman, doraemon, las torres gemelas atacadas… Si alguien lo entiende que me lo explique.

Os dejo con unas fotitos del sitio y más abajo os explico como continuó nuestro viaje, jeje.
IMG_2590

IMG_2591

IMG_2592

IMG_2594

IMG_2607

Por favor, esta foto miradla bien, es un trozo de pared dentro, la hice de estrangis porque no se podía, pero no me pude contener.

IMG_2599

Bueno, os he dejado que nos habían dejado media hora para ver el templo y otra vez al autobús, nosotros creyendo que estábamos cerquita y a los 20 minutos comentábamos, pues que bien que nos hayan dejado en el templo porque está lejillos, qué suerte…
Hasta que llegamos a un cruce y ponía «Chiang Rai» a la derecha y nosotros fuimos para la izquierda, así que empezamos a sospechar y dijimos a los de al lado, «¿vosotros dónde vais? porque ponía que Chiang Rai es para el otro lado» y los chicos, nosotros vamos a Chiang Kong, «QUÉÉÉÉÉ????????». Así que preguntamos en voz alta si alguien iba a Chiang Rai y nooooo, todo el mundo iba a Chiang Kong, desde nuestro sitio hablando a grito pelado con el conductor nos dice que vamos a llevar a todos a Chiang Kong y luego a la vuelta nos deja a nosotros en Chiang Rai, que no nos preocupemos….
Pero claro estábamos desde allí a una hora Chiang Kong y luego hora y media para volver a Chiang Rai, en fin, y solo teníamos ese día porque al día siguiente por la mañana teníamos que volver, en fin mil hora en el bus y al menos a la vuelta les pedimos que nos dejasen cerca del hotel y aunque al principio no querían nos acercaron bastante. Vueltecita por la zona, cenita, night market y a dormir y al día siguiente en el autobús oficial (porque la estación afortunadamente estaba al ladito de nuestro hotel, y en nuestro paseíllo fue al primer sitio que fuimos).
Bueno, mini aventura porque Chiang Kong estaba en la frontera con Laos, y la furgoneta era de los timos total, porque a los pobres que iban a Laos los soltaron en un cutrehotel con una cutre barra en la que había un cartel con boli que ponía «Visado para Laos», y luego a la vuelta además del conductor llevaba a dos «amigos» que se había encontrado por el camino, en fin…
Pero todo acabó bien y al día siguiente viaje en bus oficial sin altercados, jeje.

Siguiente parada Khao Yai, parque natural a 2-3 horas de Bangkok, la jungla total, patrimonio de la Unesco… para ir abriendo boca y que esperéis el post con ilusión, será prontitísimo.

Besitos si habéis llegado hasta aquí, que hoy el post era largo, jeje

Categorías
Tailandia Viajes

Relaxing cup of café con leche!!

Bueno, si echabais de menos los posts, es que estos días han sido relaxing en Chiang Mai, y al no movernos, pues no tenía mucho que contar, pero al final, este post viene cargadito de cosas. Después de los días de retiro en «Villarejo» volvimos a la ciudad que hoy me atrevo a decir que es mi favorita de Tailandia. Al volver a Chiang Mai, fuimos a un templo que hay en las afueras de la ciudad en la montaña, es como el Tibidabo de Chiang Mai o Montserrat, se llama Doi Suthep, se hizo allí porque es donde fue a morir el elefante blanco. Es zona de peregrinación budista, y es muy chulo. En el templo había además rincones kitsch espectaculares, mi favorito uno con una especie de gnomos de jardín pero que eran pequeños monjes. Volvimos a ver los diferentes ritos budistas y la presencia omnipresente del dinero, y esta vez además dejamos nuestra pequeña huella, firmando en la tela con la que luego recubren la pagoda. Se supone que las vistas son espectaculares, el día que subimos nosotros había bastante bastante niebla, pero nos dimos cuenta de que Chiang Mai es mucho más grande de lo que creíamos.

IMG_2568 IMG_2557 IMG_2571 IMG_2575 IMG_2560 IMG_2576 IMG_2577 IMG_2580

Luego quería hacer un curso de orfebrería. Hace años, cuando vivía en Edimburgo, hice un curso de plata y me encantó, así que tenía ganitas de repetir, y hacer un intensivo aquí en una joyería espectacular que se llama Nova. El curso de una semana era práctico total, desde el día uno, ir haciendo joyitas de plata y a través de las diferentes creaciones, ir aprendiendo técnicas y posibilidades. Lo primerísimo que hice fue una pulsera muy especial para Alberto, quería que tuviese algo que ver con el mundo, con el viaje, y al final diseñé esta pulsera, y le escribí «Ninos viaje» detrás.

IMG-20140120-WA0000IMG-20140120-WA0001

Como yo soy envidiosa, también quería una mini pulserita de «Ninos viaje» para mía, así que en un nada de tiempo me hice la mía, más simple, pero me encanta.

2014-01-21 16.46.52

Luego me hice un collar y ya puestos unos mini pendientitos a juego.

2014-01-21 16.29.48IMG_2624

Y también me enseñaron a engarzar piedras, yo no soy muy de las piedras, pero tenía que aprender, e hice un anillo sencillo, pero que me encanta.

IMG_2613

 

Lo mejor de todo es que Alberto también hizo el curso conmigo un día, y con él hicimos «LAS ALIANZAS» porque hemos decidido casarnos!!! Será de aquí a un montón de tiempo, porque queremos que haga bueno y esta primavera-verano como que no nos va bien. Así que no hay muchos datos, pero primavera-verano 2015 y en Salamanca seguramente.

Alberto me hizo a mí mi anillo y yo hice el suyo. Con el profesor paciente que era un personaje total, porque todos los otros días, que estaba yo sola en el curso, el hombre me ayudaba en todo, pero parco en palabras, cero expresivo, era zen total, tal cual entrabas al taller se paraba el tiempo, él con su youtube viendo cosas raras y yo concentrada en mis creaciones. Nunca un gesto de me gusta o qué bonito, o al contrario, nunca nada de expresividad, para los que han visto alguna vez la serie de Nikita, el profesor era Michael total (Caro, sabes de lo que hablo, jeje).

Os dejo el tutorial (que echo de menos mi etapa del blog anterior) de nuestras alianzas.

El profesor cortó con una guillotina la placa de plata y entonces Alberto y yo la fuimos haciendo más delgada hasta que fuera de 1,2 mm (grosor que habíamos elegido). Entonces serramos el ancho del anillo, el de Alberto de 6 mm y el mío de 4.

Y descubrimos que el efecto que queríamos se hacía simplemente a golpe de martillo, así que nos pusimos a martillazos y luego a escribir las letras, con los clavos con la letra y más martillazos.

Luego soldamos la pieza cortada ya a nuestra medida y le dimos forma con un cono de hierro y más martillazos, jeje.

2014-01-22 12.05.04
2014-01-22 12.05.30
2014-01-22 12.46.25
2014-01-22 12.34.04
2014-01-22 12.33.50
2014-01-22 13.01.40

Para acabar lijando y puliendo los anillos y que quedasen así de bonitos, bueno, a mí me encantan.

IMG_2617
IMG_2614IMG_2620

Luego además hicimos un colgante a juego con nuestros anillos a nuestras mamis, esperamos que les guste.

IMG-20140122-WA0002

Hoy os dejo con la noticia y mañana os cuento la locura de viaje a Chiang Rai.

¡¡¡Cuántas aventuras!!!

 

Categorías
Tailandia Viajes

Después de la tormenta…

Estamos en el Villarejo de la Peñuela tailandés, perdidos en pueblito a media hora de Chiang Mai.

Bueno, ahora ya estoy al día total, jeje, solo me falta contar como se fueron los últimos amigos, volvimos a Bangkok desde Phnom Penh, sin problemas, esta vez en avión, llegamos a la casa donde nos habíamos quedado Alberto y yo (la de los años 40, jeje) y fuimos a cenar a un sitio modernillo guay de al lado.

Entonces descubrimos que al día siguiente, el lunes 13, era el Bangkok shut down, super famososo aquí. El tema es que los manifestantes planeaban bloquear todo el tráfico de la ciudad. Un par de días antes había habido tiros en la zona de Khaosan y se estaba calentando el ambiente. Así que la dueña del bar nos dijo que sería muy complicado llegar al aeropuerto al día siguiente.

Al llegar a casa, Alberto y yo nos pusimos a investigar, y miramos las webs de las embajadas, la española advertía de las dificultades para el tráfico y tener en cuenta si se tenía que ir al aeropuerto, también daba teléfonos de contacto por si había alguna emergencia y aconsejaba no acercarse a las zonas donde estaban los manifestantes (y cosas varías), otras embajadas como la de Estados Unidos recomendaban a sus ciudadanos irse, no venir y a los que residentes, almacenar víveres para dos semanas.

Así que estaba claro que no podían marcharse sin una última aventura (los otros tuvieron las motos, estos el shut down). En ese momento Mar quería irse ya directamente a dormir al aeropuerto, los otros la frenaron. Al día siguiente, todos estaban más relajados, fuimos a hacer unas últimas compritas por Khaosan, que estaba sorprendentemente vacío (no parecía ni la misma calle), entonces, vimos a otros guiris que se iban para el aeropuerto, no eran ni las 12 de la mañana y su vuelo era la 1.40, pero se iban por si las moscas, pero entonces Mar y Eli estaban muy relajadas, jeje. David y Alberto incluso se habían ido a dar un masaje. Yo reconozco que me estaba poniendo muy nerviosa, pero no les iba a obligar que se fuesen al aeropuerto.

Entonces cuando fuimos a buscar a los chicos a la salida del masaje, se nos acercó un chico, Toni, de Premià de Mar y nos dijo que nos fuésemos, él llevaba dos años viviendo en Tailandia y estaba alucinando con lo que había pasado de los tiros, además venía de una muy mala experiencia, estaba muy negativo. Pero motivó a que nos espavilásemos, así que a las dos y pico, nos despedimos y los dejamos en un taxi para el aeropuerto…

Pues bien, a los 40 minutos nos dijeron que habían llegado, mejor que ninguna otra vez, solo habían encontrado una calle cortada, y muy poco tráfico. Así que los pobres estuvieron hoooooras en el aeropuerto.

Alberto y yo queríamos irnos de Bangkok, un poco por el shut down, un poco porque ya habíamos tenido suficiente Bangkok y nos apetecía otra cosa. Así que empezamos a valorar si bajar a las playas del sur o subir para Chiang Mai otra vez (que nos encantó y donde queríamos hacer algún curso). Al final buscando vuelos y hoteles, decidimos Chiang Mai y cogimos un avión por 16 euros para el día siguiente y un hotelito con piscina cuco en las afueras para descansar después de tres semanas de visita ajetreadísimas.

Llegamos al aeropuerto y nos vino a buscar el propietario del hotelillo, un francés simpático casado con una tailandesa y muy muy hablador (además no se daba cuenta de que el francés de Alberto y mío es bastante limitado). Nosotros creíamos ir a un sitio un poco en las afueras, pero veíamos que el trayecto en coche era largo, al final nos trajo al lugar, el Lanna Saithong Resort, una casa tradicional Lanna (típica de esta zona), de lujo total, y con un jardín y una piscina maravillosos. Así que decidimos tomarnos los días que íbamos a estar aquí como de relax total, y cuando vimos que además daban cenas, y el desayuno estaba incluido, pues ya no nos preocupamos de estar tan aislados, de hambre no moriríamos, jeje.

IMG_2476

Después de tres semanas de turismo sin parar, el salto a Camboya, la locura de despedida y nuestro viaje a Chiang Mai, también con mil horas de antelaciones y tal, también nos merecíamos un descanso.

Así que han sido días de relax total, super reponedor. Nos hemos dedicado a los placeres de la vida. Todas las mañanas un desayunito rico:

IMG_2488

Luego un poquito de piscina:

IMG_2490

IMG_2463

IMG_2472

Cuidados de la mente y el cuerpo:

IMG_2449

IMG_2452

IMG_2460

Bicis: (yo cogí la rosita con cesta, y mirad cómo se llamaba!!!)

IMG_2505

IMG_2515

Además este es el país de Alberto, porque hay wifi en toooodas partes.

IMG_2514

Y a esperar a la cena con ilusión, porque han sido unas cenas excepcionales.

Cada día nos han puesto cosas diferentes, todas sin pedirlas, con entrantes, plato principal, postre, un menú exquisito y variado que nos ha hecho acercarnos más a la gastronomía y hemos descubierto mil cosas nuevas, entre otras, la fruta de la pasión o maracuyá, que ninguno de los dos habíamos comido antes, pero era raro porque el saber era muy muy familiar, de hecho nos gustó tanto y lo debimos remarcar tanto que nos han comprado una cesta para nosotros, ñam ñam.

IMG_2526

IMG_2533

Alberto, que los que lo conocen más saben que es gran amante de los animales (ironía total) además hace amigos en la cena, y allá donde va, os dejo la foto de la prueba (que pena que no hiciese vídeo para oír el: «quitameló»).

IMG_2500

No os cuento más sobre las cenitas aquí porque creo que Alberto va a preparar un post en su blog.

Bueno, mañana nos vamos a Chiang Mai ciudad, con ganas del Sunday market, aunque he visto que el del Saturday también mola. Y el lunes empiezo un curso de orfebrería, ya os contaré…

Categorías
Camboya Viajes

Phnom Penh

Lo primero, Eli me recordó que no había dicho nada sobre nuestro hotel en Siem Reap, y eso que era un capricho total, lujo asiático, jeje (Alberto lo había encontrado con un super descuento y creo que pagamos unos 20 dólares por habitación y noche). Estaba un poco perdido, pero dicen que en tuc tuc por dos dólares te llevan, y el propio hotel te pone un tuc tuc al día para acercarte al centro. A mí Siem Reap no me llamó mucho la atención, para ser honestos, le vi poco encanto, así que tener el hotel un poco apartado y a cambio el relax absoluto, después de la visita a los templos, se agradecía mucho. Yo lo super recomiendo, bonito jardín, con piscinita chula, desayuno muy reponedor y cenitas buenas. Se llama Areca Angkor Boutique Villa, tiene poquitas habitaciones, son super detallistas, es precioso y desde allí creo que también conseguían un conductor para el día en los templos bastante bien de precio, nosotros como ya teníamos no hicimos mucho caso, y ellos lo dijeron por encima, no es que te intenten vender nada.

Desde Siem Reap cogimos un minibus a Phnom Penh, tardamos unas 6 horas, viaje sin aventuras reseñables, paraba en la oficina de la compañía, que está en el río y a unos 10 minutos del albergue en el que nos quedamos, el Velkommen Backpackers (vaya cambio eh, de hotel de lujo a albergue, jeje) que estaba en buena zona y bastante decente, estuvimos muy cómodos allí también, en una habitación grande los cinco, y es muy barato, así que para más.

Esa tarde dimos un paseo por la ciudad, por el riverside, que tienen las banderas de todos los países y poco más. Bueno, también fuimos a tomar algo a una de las terrazas de un hotel del riverside y en la recepción tenían un jamón ibérico, pero no lo probamos, snif snif.

Al día siguiente cuando nos levantamos, nos fuimos a ver el museo nacional, la verdad que muy mono, tenía muchas esculturas de época pre-angkoriana, angkoriana y post-angkoriana, jeje.

IMG_2386

IMG_2382

IMG_2374

IMG_2378

Luego fuimos al museo del genocidio, era una antigua escuela que se convirtió en un campo de concentración de los khemeres rojos. Eli ya había estado en Auswitch en Polonia como yo, y prefirió directamente no entrar, yo entré pero duré poco, la verdad que son sitios que te revuelven el alma. Solo tomé una foto, porque me parece bastante morboso, pero bueno, que es de un cartel con las reglas que tenían en el campo, el resto (condiciones infrahumanas, torturas… os las podéis imaginar…)

IMG_2399

También hicimos una visita rápida a Wath Phnom.

IMG_2403

IMG_2405

Y luego fuimos al Palacio Real, entre problemas de vestimenta y ganas, al final solo entramos Mar y yo, la verdad es que por dentro estaba mayoritariamente cerrado, pero es muy bonito, se nota la diferencia de presupuesto comparado con el palacio real de Tailandia, pero es también bastante suntuoso.

IMG_2411

IMG_2420

IMG_2422

IMG_2429

IMG_2434

Y luego por la noche fuimos a cenar con Jose, un amigo de Alberto que vive en Phnom Penh, con su mujer, hijos y otros dos amigos españoles. Nos llevaron a un sitio muy bueno en el que se comía carne buenísima, en filetillos, no super troceada, que aquí es rarísimo. Espero que eso le quitase el ansia de «carnaca» que tenía Alberto. Y luego fuimos a tomar algo con ellos también.

IMG_2441

Como en general Phnom Penh estaba teniendo poca aventura, jeje, cogimos un tuc tuc de vuelta al albergue cuando nos despedimos, y el pobre hombre que no tenía ni idea se perdió. Hay que tener en cuenta que nosotros le pedimos que nos llevase al Palacio Real, porque ya se veía que no se enteraba, pero él se puso en marcha y de golpe llegamos como a un almacén y mira para atrás, en plan: ¿aquí?, yo le dije que continuase, al final, paró a preguntar a alguien que parecía que nos había entendido con lo de Royal Palace, y el del tuc tuc nos llevó al «Royal Palace Hotel», super lejos del nuestro, en fin… Al final en ese hotel le consiguieron explicar al hombre donde íbamos y nos llevó. Inmortalicé un momento del tuc tuc, las caras de estos lo dicen todo, jeje.

IMG_2444

Aaaah, y por último, en la post office tenían un mapa del mundo, y yo que soy una inculta total me quedé alucinada, yo pensaba que el mapamundi era igual para todos, pero no, en Asia obviamente se ponen ellos en el centro, igual que nosotros ponemos a Europa en el centro, tiene sentido, no?

El nuevo mapa me encanta, yo quiero uno para casa, para no sentirnos tan el centro del mundo, y porque nunca hubiera pensado que Rusia era taaaaan grande, no sé si se aprecia bien en la foto.

IMG_2445
Hasta prontitísimo,

Muuua

Categorías
Camboya Viajes

Ya en Camboya!!!

Cuando se fueron los de Cuenca (bueno, todavía nos quedaba Eli, menos mal), seguimos nuestro viaje, esa noche descansamos e hicimos algunas compritas y al día siguiente temprano nos fuimos para la estación de autobuses Mo Chit de Bangkok a coger el autobús oficial que iba hasta Siem Reap, donde están los templos de Angkor.

Alberto había leído cosas horribles sobre cruzar la frontera con Camboya, un montón de timos, como que te gestionaban la visa otros cobrándote recargo, que te llevaban a bares o restaurantes para que consumieras, que fingían averías para que se hiciera tarde y te tuvieras que quedar a dormir en guesthouses que ellos querían, o que te dejaban fuera de la ciudad para que tuvieras que coger un tuc tuc de los que casualmente te estaban esperando y te llevaban a donde ellos querían. Así que nosotros cogimos el oficial, pese a que valía 600bath y en Khaosan road la empresas tenían billetes por la mitad de precio (pero se suponía que era lo de los timos).

Alberto también decía que debíamos hacer la visa online, que la pagabas por tarjeta y te llegaba al e-mail en pocos días, pero como íbamos justos de tiempo y veíamos que a Mar que la había hecho en España no le llegaba… Al final decidimos hacerla directamente allí.

Nuestro autobús salía a las 10h, tardaba unas cuatro horas hasta la frontera con Camboya en Aranyaprathet, luego tenías una hora para cruzar la frontera y después salía el autobús «oficial» a Siem Reap. En el autobús oficial lo primero que nos dieron era un papel que decía que lo mejor era que la visa nos la hicieran los de una compañía que tenían ellos allí, así que aunque íbamos a pagar 2 o 3 euros más, nos parecía poco timo, así que lo hicimos con ellos. Luego nos pusimos en una pequeña cola para cruzar la frontera de Tailandia, a Alberto le pusieron una multa porque tenía caducada la visa dos días, en fin, sabíamos que podía pasar y aun así era más rentable que renovarla. Después caminamos unos 200 metros hasta la frontera de entrada de Camboya. Como todas las fronteras tiene algo de absurdo, ese trocito de tierra de nadie en el que se levantan casinos y se mueve gente diariamente, la sensación desde fuera es que son todo trapicheos.

Para la ventanilla de entrar a Camboya había mucha cola, en realidad no parecía tanta, pero estuvimos más de una hora, porque también podías pasar por el lado «VIP», es decir, sobornando, y mucha gente lo hacía, con lo cual la cola normal, todavía avanzaba menos. El mismo de la agencia que nos había hecho el visado, nos ofreció por 200 bath (no llega a 5 euros), pasar sin esperar, pero le dijimos que no. Si todo el mundo está dispuesto a sobornar a agencias o polis, se encargarán de que funcione especialmente mal y lento (yo creo que esto ya pasa) para que todo el mundo esté dispuesto a pagar por no tener que esperar. Luego además, Mar vio como echaban para atrás a alguno de los que había pagado, así que encima no te garantizaba el éxito seguro.

Cuando por fin nos tocó, pasamos y Mar se quedó la última, iba pasando el tiempo y no llegaba, así que Alberto volvió para atrás a ver qué estaba pasando. El problema era que Mar había puesto mal el número de pasaporte en su visa online, y el funcionario no se lo quería corregir, pero bueno, al final, con un poco de insistencia, se lo corrigió.

Así que nos montaron en el autobús que nos debía llevar hasta Siem Reap, ya no íbamos los mismos pasajeros que en el primero, porque de aquel autobús «oficial», algunos habían pagado y pasado por delante en la cola (no sé cómo acabaron estos, me imagino que similar a nosotros). El autobús en principio iba bien, pero ya estábamos temiéndonos que no era oficial y que no nos hiciesen muchos líos. Lo único que cuando se suponía que faltaba una hora, el conductor nos paró a que consumiésemos en un bar perdido (lleeeeno de mosquitos), nosotros que todavía no teníamos casi dólares, poco consumimos, pero tuvimos que esperar los 45 minutos, claro.

Luego en la carretera, vimos un macrofestival, en mitad de la nada, aparentemente ningún núcleo urbano cerca y había más de 100.000 personas, con una feria, música, puestecillos de comida, y la carretera evidentemente bloqueadísima por muchísimas personas de pie y en moto, en fin, que estábamos parados parados. Al final, vinieron unos militares y nos hicieron paso poco a poco, surrealista. Al día siguiente descubrimos que el 7 de enero es como una súper fiesta en Camboya, ya que celebran el día de la caída de los khemeres rojos.

Vimos un autobús parado en la carretera por una avería, me da a mí que una falsa avería, claro. Y nosotros como vimos que el nuestro seguía pues más contentos… Al final entramos en civilización, ya se veía Siem Reap por todos los lados y yo ya creía que ya estaba, pero no, justo al entrar, se metió por un camino de tierra para dejarnos en una estación pirata donde había un montón de tuc tucs esperándonos.

Cuando íbamos a entrar en el trapo de los tuc tucs, una pareja de alemanes nos dijeron de ir a la carretera principal, que estaba muy cerca, y en vez de coger un tuc tuc chanchullero que nos llevase donde quisiese, asegurarnos de que nos llevasen a nuestro hotel. Así que salimos los 7 a la carretera y vimos un hotel, entramos y le dijimos a los de recepción si podían llamarnos un taxi, a los alemanes los venían a buscar directamente desde su alojamiento. Al final después de bastante espera y conseguir ponernos en contacto con nuestro hotel, nos consiguieron un taxi y nos llevó, parece ser que el taxista también era un poco chanchullero y nos cobró de más, y también que no le parecían bien unos billetes que luego eran de curso legal… en fin, gajes del oficio, jeje, pero nos llevó sanos y salvos, happy ending de nuevo.

Una compañera de un cursillo me había recomendado un guía que hablaba español para los templos de Angkor, pero Alberto le escribió y estaba ocupado esos días, al final Alberto encontró otro guía, en  esta web, y nos acompañó una guía encantadora llamada Son Pal, de 32 años, que se casaba en un mes, super divertida, muy bien informada, educada… A la pobre la volvimos loca, que si llevanos a un cajero, que si la óptica (Alberto tuvo un pequeño percance con las gafas, jeje), que si a la oficina de correos… y hacía que todo fuese fácil, muy bien, la verdad.

Nos vino a buscar puntual como habíamos quedado, con una furgoneta de 9 plazas y un conductor también muy majo. Nos llevó a los templos y por el camino ya nos fue explicando cosillas.

La entrada a los templos cuesta 20$ un día o 40$ tres días, nosotros cogimos el pase de 3 aunque solo íbamos a ir dos días. Luego dentro te piden la entrada en la puerta de cada templo, la entrada lleva foto , pero te la hacen ellos en el momento.

Los templos de Angkor es una brutalidad de bonito, el lugar es enorme, nosotros nos movíamos de un templo a otro con el conductor y luego caminábamos por los templos, mucha gente se mueve en tuc tucs, o coges un tuc tuc para todo el día o vas haciendo viajes simples cada vez, quizás salga algo más barato, pero pierdes toda la explicación.

Fueron declarados patrimonio de la humanidad por la Unesco en 1992 (cuando aquí estábamos con el éxtasis olímpico, jeje) y son una maravilla, comparable al Machu Pichu o Petra, una pasada. Estos templos han estado abandonados durante siglos y es impresionante ver como la naturaleza ha penetrado en ellos, la fuerza de la naturaleza es insospechada, como un árbol o sus raíces son capaces de tirar edificios de piedras macizas. El más famoso en Angkor wat, el único que nunca fue abandonado y por tanto el que mejor se conserva, es además la imagen más famosa del conjunto, aunque para mí no la más bonita. También es alucinante cuando te explican que en la zona habían vivido cerca de un millón de personas, y por causas no esclarecidas, se abandonó y nadie volvió a hablar de ello hasta que los franceses lo descubrieron (para occidente, porque los monjes llevaban siglos cuidando Angkor wat), se atribuye el descubrimiento (europeo, claro) a Henri Mouhot en 1860.

Os dejo un mix de fotos de los templos, porque como me ponga a explicarlos, me dejáis de leer por brasas, jeje.

IMG_2149

IMG_2169

IMG_2195

IMG_2182

IMG_2233

Son Pal nos llevó el segundo día a ver el amanecer, así que quedamos con ella a las 5 de la mañana (yo que hasta las 11 no soy persona), bonito, pero no es que se vea el sol salir mientras amanece, como en el mar o en la montaña, amanece y luego se ve salir el sol entre los árboles (dijo Son Pal que dos veces al año se ve salir entre las torres, no fue ese día, jeje).

IMG_2251

IMG_2252

Os presento a Son Pal, si vais por los templos y os la encontráis, saludadla de nuestra parte, y preguntarle qué tal fue la boda de 400 personas en su jardín, jeje.

IMG_2261

IMG_2295

Foto obligatoria si vas a Angkor:

IMG_2310

IMG_2322

No es lo que parece:

IMG_2194

Luego fuimos a un pueblo flotante que nos habían recomendado, a unos 15 km de Siam Reap, no nos gustó muchísimo, la verdad, cogimos un barquito en el lago (que es enorme, te sientes en el mar) y luego pasamos por la calle del pueblo flotante, sin parar ni nada, solo paramos en un bar cutrecillo, donde el ambiente era de niños pidiendo montados en palanganas, peceras en muy malas condiciones y cocodrilos amontonados, decadente total.

IMG_2324

IMG_2325

IMG_2340

IMG_2349

IMG_2355

IMG_2358

Y los cocodrilos, qué miedito!!!

IMG_2346

Siguiente parada Phnom Penh, la capital de Camboya, allí nos encontraremos con Jose, un amigo de Alberto.

Gracias a todos los que estáis leyéndome.

Muuuas